Empresa Servicios Energeticos, distribuidora de equipos Led, Filtros, Cargadores,...


     

     

La realización de auditorías energéticas constituye una interesante vía para incrementar la penetración de la eficiencia energética en las empresas, de forma que el conocimiento del consumo energético en éstas permita detectar qué factores están afectando a su consumo de energía, identificando las posibilidades potenciales de ahorro energético que tienen a su alcance y analizando la viabilidad técnica y económica de implantación de tales medidas, con el objetivo final de conseguir  rendimientos energéticos óptimos, sin provocar una disminución de los servicios y confort.

                              

Los pasos a seguir por nuestro grupo en la elaboración de una auditoria energética son;

SITUACIÓN DE LA GESTIÓN ENERGÉTICA EN LAS INSTALACIONES

El primer paso para una correcta elaboración de una auditoria energética es conocer la situación de partida de la instalación a través de la toma de datos.

        1. PROCEDIMIENTO DE ACTUACIÓN
        2. FICHAS JUSTIFICATIVAS DEL PROCEDIMIENTO
        3. CONCLUSIONES GENERALES DE APLICACIÓN DE UNA GESTIÓN ENERGÉTICA ACTIVA

Información de detalle;

·         GENERADORES ENERGÉTICOS EN INSTALACIONES
·         CLIMATIZACIÓN
·         ILUMINACIÓN

SECTORES 

Hay muchos sectores con gran potencial de ahorro, por cuanto son establecimientos que consumen energía permanentemente a lo largo de las veinticuatro horas del día y trescientos sesenta y cinco días al año. 

El fin de este trabajo es poder mostrarles que aunque la eficiencia energética tenga el condicionante de la rentabilidad económica, muchas de las medidas que propone una auditoría pueden suponer un gasto mínimo o nulo, y unos ahorros económicos y energéticos importantes.

También cabe recordar, que a estas auditorías y a la implementación de las medidas que se derivan de su realización, es posible darles mayor valor añadido, siendo completadas con aspectos como la formación, el entrenamiento del personal o la concienciación

Merece pues la pena dedicar un pequeño tiempo a analizar las posibilidades que ofrecen estos análisis y decidir entonces, pero con criterio, cómo reducir costes, ahorrando energía y, a la vez, hacerlo reduciendo nuestro nivel de dependencia,  disminuyendo los niveles de contaminación atmosférica.

En nuestra propuesta vamos a tratar de aportar un conjunto de acciones y medidas encaminadas a poder reducir de una manera sustancial el gasto energético en el sector.

Es importante tener presente que dentro del presupuesto económico de una instalación, la fracción representada por el consumo de energía constituye el segundo lugar de gasto, después de los costes asociados al personal.

Por tanto, nuestra propuesta va afectar a instalaciones en servicio, aunque algunas actuaciones se pueden generalizar para a los edificios de nueva construcción que serán en un futuro sede de los mismos, con objeto de realizar un planteamiento sostenible y de alta eficiencia energética desde el comienzo de dicho proyecto de construcción.

En primer lugar se debe comentar el significado y ámbito de aplicación del término “auditoría energética”.

Auditoría energética comprende un estudio integral en el que se va a analizar la situación del hotel, tanto del edificio bajo el punto de vista de su envolvente (fachadas, cubiertas, suelo, cerramientos, etc.), como el análisis de las instalaciones del mismo, y va a comparar cambios, acciones y modificaciones encaminadas a reducir su gasto energético con una mejora de los servicios prestados, una mayor duración de equipos y la máxima atención al impacto ambiental que producen.

Debido a la antigüedad media del parque existente de edificios dedicados a residencias, donde ya se están llevando a cabo actuaciones de rehabilitación, con objeto de sustituir cerramientos tales como vidrios, carpinterías, instalaciones interiores y renovación de los generadores de frío o calor, entre otros, obedeciendo a nuevos planteamientos de eficiencia energética.

Otro aspecto novedoso lo constituye la incorporación de las energías renovables, tales como la instalación solar térmica o la instalación de geotermia de baja entalpía, con objeto de sustituir fuentes energéticas convencionales.

La realización adecuada de dichas sustituciones o introducciones supone, en general, un substancial ahorro energético que se debe estudiar, siempre analizando el montante económico que dichas acciones conlleva.

Debido al gran número de horas en funcionamiento de estas instalaciones nos encontramos con un parámetro favorecedor para acortar los plazos de amortización.

La insolación, el aprovechamiento de la luz natural, la calidad del aire exterior o el aislamiento térmico, por citar algunos, son factores que afectan directamente a los gastos de explotación de un edificio.

En la auditoría del edificio existente o en el estudio del proyecto de uno nuevo se debe realizar un estudio detallado de la carga térmica a que está sometido el edificio y estudiar, asimismo, la posibilidad de la zonificación con objeto de diversificar las aportaciones energéticas necesarias para cada zona.

El actual Código Técnico de Edificación (CTE) fija un conjunto de normativas que deben de cumplir los nuevos edificios y que afectan también a aquéllos en los cuales se realicen importantes modificaciones.

De acuerdo con este Código, la eficiencia energética de las instalaciones térmicas son también analizadas de una manera exhaustiva por el nuevo RITE.

Los ocupantes del edificio en sí mismo producen una fuente importante de carga interna en el mismo, que junto con la debida a la carga térmica de la iluminación y de la maquinaria, obliga a conjugar una óptima combinación entre el alumbrado, la ocupación de personas y la refrigeración de los diversos locales, sobre todo en locales con gran movimiento como es el caso que nos ocupa.

Otro capítulo a tener presente es el ahorro que se puede conseguir dentro de la instalación de alumbrado, que además en estaciones cálidas implica un importante ahorro en refrigeración.

Es claro que una residencia, como edificio, tiene que “respirar” y, por otra parte, debe de proporcionar el confort adecuado a sus usuarios gastando la mínima energía posible y siendo muy respetuoso con el medio ambiente.

La mezcla de aire exterior con aire de renovación nos conduce a un conjunto de actuaciones que deben de ser muy bien analizadas para llegar a unas condiciones de temperatura y humedad deseadas en el aire que se introduce en el edificio. Con el fin de disminuir energía, muchas veces se han diseñado edificios que empleen poco aire exterior, lo que puede producir en muchos casos un efecto con una denominación bastante nueva, como es el “edificio enfermo”, siendo debido a la calidad del aire interior.

Una de las novedades del RITE en vigor es la importancia a la salubridad de las personas en todo tipo de instalaciones.

Se debe evitar pasar al otro extremo y diseñar edificios con todo aire exterior lo que, en general, acarrea un mayor gasto energético sin solucionar en muchos casos los problemas de contaminación. Evidentemente, la utilización de aire exterior es precisa para eliminar el CO2 de la respiración de los ocupantes.

El RITE establece en su apartado IT 1.1. las exigencias de bienestar e higiene que tratan este tema con profundidad y que se incluyen también en el apartado de climatización. El mínimo legal de renovación de aire para que la calidad del mismo no deba disminuir por debajo de ciertos límites, viene explicitado, al igual que el número de renovaciones según los distintos servicios, en la normativa.

En general, se puede afirmar que el tratamiento de aire exterior es caro (tanto sea para calentarlo como para enfriarlo) pero la propia normativa para el bienestar de los ocupantes nos conduce a las renovaciones precisas.

También se debe tener en cuenta la posibilidad de utilización de técnicas pasivas en el movimiento del aire que conducen en muchos casos a ahorros substanciales de energía. El aire caliente tiene menos peso que el frío y asciende hacia el techo; por ello, muchas veces se debe pensar que lo mejor es dejarlo salir con compuertas o clapetas situadas en la cubierta.

No se debe olvidar realizar un análisis bioclimático para el edificio con objeto de introducir en el mismo, medidas sencillas de aplicación, pero de valioso valor y efecto a la hora de disminuir el consumo energético en las instalaciones.

Por último, y sin dejar de ser uno de los aspectos más importantes, se deberán analizar las energías renovables disponibles en la zona, con objeto de poder incluir su utilización y permitir la sustitución de diferentes fuentes de combustibles fósiles. Si bien el CTE contempla en edificios nuevos y en grandes rehabilitaciones la utilización de un aporte mínimo para el A.C.S. a través de energía solar térmica, biomasa o geotermia, así como un estudio de instalación fotovoltaica, tiene un gran impacto en diferentes instalaciones hoteleras existentes la utilización de estas energías renovables que permiten amortizar la instalación en un bajo período de tiempo.

Ahorro potencial estimado según el tipo de gestión energética realizada por la instalación.

En el 58% de los casos marcados podemos atender a tres tipos de circunstancias, que deberían ser conocidos por los Propietarios para emprender las acciones correctivas pertinentes:

·         Consumos energéticos/hídricos por encima de la media.
·         Consumos energéticos/hídricos en la media.
·         Consumos significativamente por encima de la media.

Es muy importante conocer el consumo energético en el sector y la forma de su distribución.

Las instalaciones que más consumo de energía concentran en el sector son: Iluminación, Climatización y Equipos de maquinaria.

Por este motivo, debemos centrar nuestros esfuerzos en el análisis específico de estos consumos y desarrollar los conceptos básicos de cada uno de estos apartados.




AUDITORÍAS ENERGÉTICAS: PROCEDIMIENTO DE  ACTUACIÓN

Pasamos a detallar las pautas y acciones que nuestro grupo va a seguir para realizar una exitosa auditoría energética completa

Las auditorías energéticas son estudios integrales mediante los cuales se analiza la situación energética en el edificio y las instalaciones y su entorno, comparando cambios, acciones y modificaciones con el objeto de obtener un conjunto armónico y óptimo de soluciones que nos lleven a un gasto energético menor con una mejora de los servicios prestados, una mayor durabilidad de los equipos y un aumento en la sensación de confort del usuario.

Todo el procedimiento de auditoría energética se llevará a cabo prestando la máxima atención al impacto ambiental potencialmente producible y siempre actuando y proponiendo soluciones de acuerdo a la normativa vigente.

Dentro de las auditorías energéticas se puede hacer una primera gran distinción entre auditorías totales o parciales y, atendiendo a la temporalidad, las auditorías se pueden desarrollar durante el diseño del proyecto, la ejecución del mismo o bien cuando las instalaciones se encuentren ya en funcionamiento. Independientemente de la fase en la que se realice, o de su campo de actuación, el objetivo básico de la auditoría energética será el de proponer soluciones racionales para un uso lógico y más eficiente de los recursos energéticos disponibles.

Asimismo, cabe destacar que, con el fin de obtener unos buenos resultados posteriores a la realización de la auditoría energética e implementación de las soluciones dadas por ésta, es preciso que la auditoría energética sea llevada a cabo por profesionales con formación y experiencia en este campo de actuación.

Como ya ha sido comentado, las auditorías energéticas tienen como fin facilitar una solución total a una instalación global, de modo que se entiende que la manera más eficiente de realizar las mismas es concibiendo y tratando al edificio o centro como un único sistema consumidor de energía.

Una alternativa más simplista, es la de parcelar estancamente zonas e instalaciones del edificio, dando soluciones parciales a las mismas, pues el hecho de realizar un tratamiento global permite una solución, que en la mayoría de los casos, será más eficiente que la obtenida por estos otros métodos individualizados.

Esta optimización en el uso de los recursos energéticos a la que nos va a llevar la correcta ejecución de las soluciones propuestas en una auditoría energética, se traducirá en una instalación más eficiente, respetuosa con el medio ambiente y, evidentemente, de menor consumo, lo cual significa un ahorro económico en el gasto de la instalación, siendo éste, quizá, el aspecto más relevante para los dueños o gestores de la propiedad en cuestión.

Dentro de vuestro ámbito, nuestros trabajos dentro del campo de la auditoría energética ha de sustentarse en una serie de pilares fundamentales que se exponen a continuación:

a)     Introducción y/o aumento en la utilización de fuentes de energía renovables.

Sustitución de fuentes de energía obsoletas o con sistemas de funcionamiento con baja eficiencia.

b)  Estudio detallado de las edificaciones, prestando especial atención a su envolvente y a los aislamiento térmicos.

c)  Estudio de las instalaciones y equipos existentes, realizando mediciones y registros de sus parámetros principales de funcionamiento.

d)     Evaluación de los parámetros térmicos, eléctricos y, también, de confort de la instalación.

e)      Correcta gestión de residuos y posible aprovechamiento de los mismos.

f)       Análisis del entorno ambiental, introduciendo soluciones de arquitectura e ingeniería bioclimática.

g)     Estudio de técnicas alternativas a las utilizadas en producción de energía.

h)   Análisis económico de las soluciones propuestas así como del ahorro energético y monetario conseguido.

Para la correcta ejecución de una auditoría energética han de seguirse una serie de pasos protocolarizados con los cuales los trabajos pertinentes se desarrollarán de manera ordenada y previamente fijada, permitiendo llevar a cabo de manera eficiente un análisis de la realidad energética de la instalación hotelera, lo cual permitirá idear, adoptar y ejecutar soluciones de eficiencia energética de una manera más sencilla.

A tal efecto, se utilizan una serie de fichas modelos, según recomendación Mº Industria e IDEA, cuya cumplimentación dota al equipo auditor de una idea global completa de la instalación en cuestión en todos y cada uno de los ámbitos de aplicación de la auditoría energética, que se muestran a continuación:

a)     Generalidades y análisis constructivo de la edificación/es.

b)     Sistemas energéticos y eléctricos (productores y consumidores).

c)      Sistemas de climatización (calefacción, refrigeración).

d)     Sistemas de producción, gestión y suministro de agua caliente sanitaria (A.C.S.)

e)      Sistemas de ventilación.

f)        Sistemas de iluminación.

g)     Protección del medio ambiente.



AUDITORIA ENERGETICA - TRABAJOS A REALIZAR (PLANING)

 A continuación se va a exponer el planning de trabajo que seguiremos para la realización de las auditorías energéticas.

Trabajos preparatorios para la auditoría energética;

Antes de proceder a la realización de las labores típicas de auditoría energética “sobre el terreno” es necesario conseguir una idea clara y fiel de la realidad de las instalaciones a auditar. De este modo, se antoja poco menos que imprescindible el realizar un trabajo previo en oficina que proporcione un conocimiento acerca del emplazamiento y entorno de la instalación objeto de auditoría, así como de su distribución interna, lo cual facilitará de manera importante la posterior recogida de datos.

Para ello, es imprescindible haber realizado contactos con la gerencia de la propiedad de la instalación, con un doble fin:

Tener a disposición del equipo auditor planos, tipos de contratos, facturas, cuestionarios y todo tipo de documentación relacionada con la instalación y su funcionamiento energético y disponer de las acreditaciones y permisos de acceso necesarios para la posterior toma de datos in situ que llevará a cabo el equipo auditor en las visitas acordadas.

Dentro de esta etapa de labores o trabajos previos, el equipo encargado de realizar la auditoría debe preparar tanto las fichas de actuación, que rellenará con datos reales en su visita a la instalación, como los equipos de medida preceptivos para ello.

Asimismo, se antoja imprescindible realizar un estudio exhaustivo de la zona en términos de climatología, infraestructuras, posibilidades de suministro energético, legislación vigente, etc.

Con todo ello se entiende que se han sentado las bases necesarias y que se dispone de una información previa suficiente de la instalación, como para acometer su proyecto de auditoría energética con unas posibilidades de éxito elevadas.

Nótese que en multitud de ocasiones no se dispondrá de tal cantidad de información, y tendrá que ser el equipo auditor, basado en su experiencia y formación, el que proporcione la misma.

Análisis previo y toma de datos de la instalación

Una vez que el equipo auditor tiene una percepción real del entorno de la instalación y de su propio funcionamiento, es conveniente realizar una visita a las instalaciones para tener una primera toma de contacto con la misma y ver en qué dirección deben encaminarse los trabajos. Es decir, decidir el tipo de auditoría energética se va a realizar.

En esta primera visita, el equipo auditor podrá, simplemente de manera sensorial, tener una primera estimación básica de la instalación y de las posibilidades de actuación, basándose en parámetros sencillos como, el estado de conservación de las edificaciones y sistemas, los niveles de confort térmicos o el grado de iluminación de las mismas, por citar algunos. Como se ha comentado al inicio del apartado, en este estadio de los trabajos, únicamente se pretende obtener un conocimiento de las características energéticas más importantes para poder esbozar el potencial ahorro y decidir el tipo de auditoría a desarrollar.

Para ello, es preciso disponer de una serie de datos como son los siguientes:

Electricidad:

A través del contrato de suministro se deberán conseguir datos tales como:

Compañía suministradora, número de acometidas y potencia contratada en cada una de ellas, tipo de tarifa, potencia total contratada, tensión de suministro, energía consumida anualmente, gasto de esta energía, su coste medio, la tasa de utilización de la potencia contratada, discriminación horaria, la energía reactiva y la estacionalidad.

A través de las mediciones realizadas en la instalación: contador de energía y características, baterías de condensadores, contador de potencia reactiva y se tendrá una percepción real de la situación en que se encuentra la instalación.

Combustibles:

Mediante el contrato de suministro se accederá a la información relativa a la compañía suministradora, tipo de combustible utilizado, sistema de suministro, características del combustible (P.C.I.), planes de mantenimiento, libro de mantenimiento de las instalaciones, cifra de consumo total de combustible anual, su gasto monetario y también su coste unitario.

Mediante los datos tomados in situ se obtendrá información relativa a contadores, medidas, aforo, estado general de la instalación y su grado de mantenimiento.

Agua:

A través del contrato de suministro y las facturas se accede a la información relativa a las condiciones de suministro, consumo anual,  gasto económico del mismo,..

Por medio de las mediciones y apreciaciones in situ se podrá detectar la presencia de posibles fugas o usos indebidos del agua, así como la existencia de pozos aprovechamiento de aguas pluviales y, por supuesto, estimar las necesidades reales de consumo. También se analizarán los suministros de agua para los equipos de condicionamiento y refrigeración.

Cabe destacar en este apartado la introducción del estudio del agua, unido a los campos clásicos de electricidad y combustibles tradicionalmente tratados en auditorías energéticas, porque ahorrar agua permite casi en la misma proporción ahorrar la energía utilizada para su calentamiento; de ahí su inclusión en el análisis.

A la vista de todos estos factores relatados, el equipo auditor estará en disposición de establecer una primera aproximación del alcance de la auditoría a ejecutar.

Prediagnóstico y posibles soluciones

Evaluando los datos obtenidos hasta este momento, es posible tener una idea ciertamente completa de la situación energética y de funcionamiento de la instalación que se está auditando.

De este modo, es posible discernir cuáles son los consumos de los principales sistemas (calefacción, refrigeración, iluminación u otros), teniendo como datos preferentes y principales la potencia total instalada y la energía consumida.

Evidentemente, la energía mediante la cual se cubren estas demandas puede ser de muy diversa procedencia: eléctrica, de origen fósil, de productos derivados del petróleo, renovable, de procesos de recuperación,…etc. ; pudiéndose evaluar la idoneidad o no del suministro actual de la instalación hotelera para introducir así nuevas soluciones que optimicen el mismo.

En esta fase se cuantificará también la eficiencia energética de la instalación en su conjunto, calculando el ratio de consumo de energía por unidad de superficie construida: kWh/m2. Este ratio puede, a su vez, subdividirse por zonas, tipos de energía o cualquier otra que a los ojos del equipo auditor pueda ser interesante por la configuración o particularidades del hotel que se está auditando.

Igualmente, se puede proceder a calcular y obtener el valor de la eficiencia de la iluminación de la instalación hotelera mediante el ratio de la potencia instalada por unidad de superficie construida: kW/m2; también susceptible de ser particularizado, como el ratio energético.

En esta fase de los trabajos, el equipo auditor debe saber ya las posibilidades reales de ahorro de energía y las medidas a adoptar en la instalación, así como el orden de magnitud de la inversión económica a afrontar para acometer estas acciones.

Toma de datos final in situ para un proyecto definitivo

En esta fase de la auditoría, el equipo auditor recogerá de manera completa y precisa los datos de la instalación hotelera en cuestión, consiguiendo una “radiografía” de la misma, de sus sistemas y procesos con el fin de disponer así de manera clara y ordenada de la información necesaria para la realización del proyecto definitivo.

 Toma de datos

Información de Carácter General

• Identificación de la Instalación (nombre y localización).

• Contactos y datos de las personas responsables.

• Capacidad de la instalación hotel y periodos principales de utilización.

• Análisis de la ubicación y el entorno.

Datos Constructivos

• Antigüedad de las edificaciones.

• Tipo y orientación de los edificios.

• Estudio de los planos para conocer superficies (m2) y alturas (m) de las plantas de los edificios.

• Estudio de los cerramientos exteriores y sus aislamientos, mediante el cálculo de su transmitancia.

• Análisis de las superficies acristaladas, estudiando las características de los vidrios y marcos utilizados y su comportamiento térmico.

• Inspección de los posibles puentes térmicos que puedan dar lugar a condensaciones.

• Análisis de puertas de acceso, zonas de carga, muelles y, en general, cualquier zona abierta que pueda significar una pérdida térmica en invierno o una ganancia térmica en verano.

Datos de Instalaciones Mecánicas

• Estudio de los planos existentes y descripción general de la instalación.

• Estado aparente de la instalación e impresión sobre el mantenimiento realizado.

• Datos técnicos de las placas y del fabricante.

• Realización de controles sobre tensión de funcionamiento, consumos, etc.

• Petición de información sobre posibles anomalías detectadas durante la vida en servicio de la instalación.

Datos de Instalaciones de Calefacción

• Planos de instalaciones existentes.

• Estudio de las condiciones interiores (temperatura y humedad).

• Análisis de la sala técnica o de calderas, superficie y estado de conservación.

• Datos del estado general de la instalación (equipos, aislamientos, tuberías) y del mantenimiento realizado.

• Estudio de los equipos productores de calor:

Analizar si los equipos son únicamente para producción de calefacción, o también para producción de A.C.S.

Recabar información sobre el tipo de equipo, año de fabricación, características técnicas, rendimiento nominal y fabricante.

Conocer la temperatura de producción.

Calcular el rendimiento real del equipo mediante las mediciones que se estimen oportunas.

• Análisis del tipo de instalación terminal, incluyendo la naturaleza y el tipo de los equipos emisores de calor.

• Estudio de las distribuciones de agua y aire.

• Estudio de las temperaturas requeridas en las diversas estancias.

• Datos sobre chimeneas, recuperadores de calor, bombas de circulación, sistemas de regulación automática, equipos de apoyo eléctricos, etc.

• Análisis de la zonificación existente.

Datos de Instalaciones de Refrigeración

Habitualmente, el sistema de refrigeración va unido al de calefacción, llevándose a cabo un estudio del sistema de climatización global. No obstante, los aspectos a tratar en este apartado serían:

• Planos de instalaciones existentes.

• Analizar las necesidades frigoríficas de los diversos locales.

• Estudio de las condiciones interiores (temperatura y humedad).

• Estado de funcionamiento y conservación de las torres de refrigeración y grupos enfriadores de agua.

• Datos del estado general de la instalación (equipos, aislamientos, tuberías) y del mantenimiento realizado.

• Estudio del equipo generador de frío:

Análisis de la naturaleza y tipo del equipo, obteniendo información sobre año de fabricación, características técnicas, rendimiento nominal y fabricante. (Especial atención si existen bombas de calor: analizar su estado y C.O.P.).

Estudio del rendimiento real de los equipos realizando las mediciones que se consideren oportunas.

• Análisis del tipo de instalación terminal, incluyendo la naturaleza y el tipo de los equipos climatizadores.

• Estudio de los sistemas de regulación de la refrigeración.

• Estudio de los equipos distribuidores de agua fría, prestando especial interés a su potencia eléctrica.

• Toma de datos de los climatizadores, analizando su estado y funcionamiento, caudales de aire, ventiladores, baterías de frío y de calor, humidificadores, equipo de ciclo economizador (free-cooling).

• Estudio del estado de conservación de los fancoils.

• Tipo de distribución de los fluidos térmicos en las diversas zonas.

• Análisis de la zonificación existente.

Datos de Instalaciones de Iluminación

• Dimensiones de los espacios iluminados.

• Planos de las instalaciones y los circuitos eléctricos de alumbrado.

• Ubicación y altura de los puntos de luz.

• Tensión y factor de potencia.

• Número de luminarias y estudio del tipo y las características técnicas de las mismas, prestando especial atención a su potencia.

• Estudio de sistemas de regulación de encendido.

• Mediciones de los niveles lumínicos.

• Estudio de la calidad del mantenimiento realizado y las tareas de limpieza de luminarias y lámparas.

• Características del alumbrado fluorescente:

Número, composición y distribución de luminarias.

Altura de techo y ubicación de luminarias.

Estudio del tipo de tubos, potencia, color de luz y fabricante.

Cuadros de distribución eléctrica con circuitos diferenciados.

Estudio sobre el tipo de reactancia, balasto y sistema de regulación.

Análisis sobre regulación: potenciómetro, sensor de iluminación, etc.

Datos de Alumbrado Exterior

• Análisis de las distintas zonas a iluminar.

• Estudio del alumbrado existente, analizando los distintos niveles de iluminación.

• Comprobación de la seguridad eléctrica y mecánica.

Datos Relativos al Agua

Este apartado será de especial interés en instalaciones hoteleras con piscinas, balnearios, spa’s y servicios similares. Se deberán estudiar los siguientes extremos:

• Consumo anual de agua de la red pública y coste del mismo.

• Estudio de los equipos productores de agua caliente sanitaria (A.C.S.).

• Estudio de climatización de piscinas.

• Distribución actual del consumo y almacenamiento.

• Estudio de la red de distribución en busca de fugas.

• Análisis de las necesidades reales de consumo.

• Estudio de sistemas ahorradores de agua.

Datos de sistemas especiales

Dada la diversa naturaleza de las actividades desarrolladas y ofertadas dentro del ámbito hotelero, puede ser altamente interesante analizar una serie de sistemas además de los ya enunciados.

A continuación, se enumeran algunos a simple modo de ejemplo, siendo el equipo auditor el responsable de definir los que van a ser objeto de estudio en su proyecto.

• Cocinas:

Estudio de los compresores de las cámaras frigoríficas.

Análisis de los tipos de hornos empleados, así como de

los equipos lavavajillas.

Estudio de los equipos de ventilación forzada de extracción.

• Lavanderías:

Análisis de la utilización de lavadoras y secadoras.

Estudio de los niveles de humedad relativa.

Estudio de los equipos de ventilación forzada.


 

Análisis de los datos recogidos y estudio de soluciones posibles 

Una vez conseguida la relación de datos anteriormente descrita, se está en disposición de tener una idea clara y veraz sobre la situación real de la instalación en su conjunto.

Tal y como se ha podido ver, dada la diversidad de campos de actuación en los que se llevan a cabo labores de recopilación de datos en el proceso de auditoría energética, es conveniente contar en el equipo auditor con especialistas expertos en cada uno de los campos, o bien tener un asesoramiento externo en estos puntos.

No obstante, el estudio de posibles acciones y soluciones y la posterior decisión acerca de las mismas debe recaer siempre en alguno de los miembros del equipo que tenga un conocimiento completo y global de toda la instalación tanto desde el punto de vista físico y energético como del estado en sí de la misma.

Las propuestas de mejora podrán abordar soluciones con el fin de ajustar la instalación a normativa vigente, mejoras dentro del marco de la eficiencia energética (Sistemas de refrigeración por absorción, iluminación,….),  nuevas fuentes de energía (Solar, Micro cogeneración,…….),….

Todas estas propuestas irán acompañadas de un plan de viabilidad dentro de un marco de sostenibilidad. 

 

Dirección Técnica